27

Sigo escribiéndote... no sé como llegué tan lejos. Ya no nos conocemos. Cambié tanto...creo que ahora te caería mejor, te copié en par de cosas, en la forma en la que canto Calamaro, un poquito en los gestos cuando algo no me da risa, Juan Valdés en los aeropuertos, caminar a la orilla del mar mientras sale el amanecer, organizo mi ropa por color, todas mis medias tienen par, cada vez me gusta más Juan Gabriel y tengo un par de vinilos con las canciones que te gustaban, también de salsa, digo que te caería mejor porque soy menos torpe, menos contestona, más consiente, más ordenada, creo que te caería bien, de más que si nos encontráramos por ahí en un café y habláramos nos haríamos amigos. 

Hace unos días soñé contigo. Hay mucho silencio entre mis puntos y mis comas... pienso detenidamente qué decirte en esta oportunidad que tengo de que me leas. Tengo muchas preguntas, que no haré para no arruinar el momento. Solo pasaba a contarte que ya casi tengo 27 años.

El escrito terminó esa noche y hoy retomo con 27 años y 13 días,  son las 4:44pm. Solo pasaba a contarte que sigo aquí, Abril es como un Miércoles, como el color gris, y el número 4, Siempre quiero huir de los Abriles, supongo que tu también. Pero no podemos ¿cierto? la vida te agarra por el pelo a palo seco y luego te empuja a un abismo en el que uno siempre está cayendo, de pronto en ese caer uno con el tiempo encuentra un poco de equilibrio, formas de caer más lento, formas de alivianarse y de pronto caer como una pluma y en esa ligereza olvidar tal vez que uno va cayendo, y en la caída no estamos solos, en este abismo vamos todos, creemos que estamos en un mundo horizontal y por la gravedad no vemos que estamos de cabeza, cayendo verticalmente hasta parar donde sea que tu estés, papá.

Comentarios

Entradas populares