28

Tengo 28 años y estoy molesta. Tengo rabia interna la mayoría del tiempo por el sinfín de cosas que no pude controlar. Pero ¿sabes qué hago? Nada. Sí, nada. Por ahí prendo un incienso, respiro con mi diafragma como me enseñaron en la universidad, tengo uno que otro ataque de pánico en silencio, me tomo una cerveza, o dos, miro al vacío, grito al vacío, lloro al vacío, escribo al vacío. Las formas no importan cuando ya fuiste ignorada tanto tiempo sistemáticamente. Las formas no importan cuando igual solo eres una cifra, una cifra de violencia, una cifra para un reporte anual. No hago nada. Me enojo en silencio, me asqueo en silencio. ¿Pude hacer más? No. Apenas y podía respirar, apenas y podía mirar a los ojos a mis hermanos. Y abril de nuevo, y faltan cinco para las doce del 26 de abril, y ya tengo 28, y te sigo escribiendo...en paredes, en árboles, en la arena. Y estoy molesta. Y cuando estoy molesta no nos parecemos en nada, porque yo respiro, y tú prendías un cigarrillo,

Ya no te quiero escribir más pero no quiero quemar el puente pero no hay nadie del otro lado y solo escucho el eco de mi voz y me canso de esperar a veces pero siempre te espero y siempre dueles pero tengo mucha rabia y estoy muy molesta porque 

Porque yo respiro y tu prendías un cigarrillo, aunque me diera tos

Comentarios

Entradas populares